¿Cuántas ultras puedes hacer al año? Cómo decidirlo
ESCRITO POR:
MANU SANSEGUNDO ROMERO
¿Cuántas ultras puedes hacer al año? Cómo decidirlo
Es una de las primeras conversaciones que tenemos cuando ajustamos el calendario con un corredor: ¿cuántas ultras puedo hacer al año? ¿Me caben tres? ¿Y cuatro? ¿Puedo competir cada dos meses?
La respuesta corta es que no hay una respuesta. Al menos, no una que valga para todos.
Lo que sí hay es un puñado de variables que deciden cuántas ultra trail te caben de verdad en una temporada. Y la mayoría no tienen que ver con el entrenamiento.
Vamos con ellas.
La decisión es tuya, siempre
Lo primero y más importante: la responsabilidad es del corredor. Al cien por cien.
Un entrenador te puede guiar. Te puede asesorar, ponerte delante lo que ve y decirte por dónde le parece que va la cosa. Pero las decisiones que tomas como adulto son tuyas.
Lo que toca, entonces, es aprender qué puedes asumir tú. No qué asume el de al lado.
Y es muy normal mirar alrededor. Ver quién compite más, quién compite menos. A veces también nos calentamos: "buah, tío, este año voy para adelante". Y de repente te plantas en enero con tres o cuatro carreras mal puestas, demasiado juntas y demasiado largas.
Ahí llega la pregunta: ¿y esto cómo se entrena?
Entiendo que haya dudas de cómo se prepara eso. Pero lo importante es plantearse mejor los objetivos que eliges.
Cuando corres ultra trail ya no eres un corredor popular
Este matiz importa, sobre todo si tiendes a cargar el calendario.
Cuando entras en el ultra trail te sales del espectro del deporte popular. Aunque tú te sientas deportista popular, esto ya es un deporte extremo. Te va a exigir muchos recursos. Vitales y energéticos.
Y ojo, no hablo de reventar marcas. Hablo de que si quieres acabar 50 km, 100 km o 100 millas, ahí tienes que rendir. No para ganar. Sí para completar con buenas sensaciones, con buena salud y sin acabar hecho un asco.
Llámalo finisher si quieres. Pero es un finisher con cierto compromiso.
Ese compromiso es el que hay que repartir bien a lo largo del año.
No es cuestión de ganas
Si te estás planteando cinco o seis carreras, ganas no te faltan. Eso está claro.
Y está bien. Hace falta gente con ganas que tire para adelante.
Pero lo importante, para saber si te estás metiendo en demasiadas carreras, es otra cosa: mira tu vida.
Mira cómo la tienes montada. Antes de cerrar el calendario.
Mira cómo tienes montada la vida
Aquí es donde se decide casi todo. Tres frentes.
Vacaciones, viajes y entorno
Para una ultra trail muy posiblemente tengas que coger días. Si hay viaje de por medio, más.
Así que la primera pregunta es sencilla: ¿cuántos días puedes coger al año para esto?
Y la segunda va un paso más allá. A tu entorno, a tu familia, a quien viaja contigo, ¿le parece bien que compitas ese número de veces? ¿O preferirían pasar ese tiempo contigo haciendo otra cosa?
Si en tu casa sois todos ultreros, si vais en comandita a las carreras y tenéis la vida montada así, perfecto. Ese calendario cabe.
Si no es tu caso, y te apetece pasar tiempo con los tuyos, plantéate cuánto tiempo dedicas a ir a competiciones y cuánto a hacer otra cosa en tu tiempo libre.
Cuánto tiempo puedes entrenar de verdad
Muy ligado a lo anterior, pero ya en el día a día.
Si trabajas muchas horas, no puedes dedicarle al entrenamiento lo mismo que alguien que trabaja menos. Si tienes personas a tu cargo, niños o mayores, ese tiempo también sale de algún sitio.
Y aquí el matiz: no es el número de responsabilidades, sino cuánto tiempo total tienes que invertir fuera del entrenamiento. Puede ser una sola responsabilidad y ser muy demandante.
Una persona con bastante tiempo libre posiblemente pueda afrontar más ultras al año que otra con más responsabilidades. O más que el número de responsabilidades, con el tiempo más pillado.
Cuánto descansas y cuánto duermes
Importantísimo.
Si quieres meter varias ultras, tienes que entrenar bastante. Y si entrenas bastante, tienes que descansar bastante. Si no, no dejas al cuerpo regenerar.
Después de entrenar fuerte, los músculos y el resto de tus sistemas acaban tocados. Estresados. La reparación llega durante el descanso, y sobre todo durante el sueño profundo.
Así que la pregunta no es solo cuántas horas entrenas. Es cuántas duermes.
Hemos entrenado a corredores que meten bastantes ultras en una temporada. Y todos comparten el mismo perfil: tienen la vida montada para eso. Tiempo libre suficiente, buen descanso, buena alimentación y respeto por los ciclos de carga y descarga.
El compromiso no es entrenar: es descansar cuando toca
Cuando el calendario se llena, aparece el agobio: "jo, qué de carreras, tengo que entrenar mucho, que no llego".
Es comprensible. Sí, pero no.
Vale, hay que entrenar. Pero hay que ondular las cargas. No puedes estar toda la temporada arriba. No puedes estar toda la temporada cargando entrenamiento.
Ondular significa esto:
- Toca semana de carga, cargas.
- Estás en un ciclo de dos, tres o cuatro semanas de carga, lo completas.
- Toca semana de descarga, descargas.
- Toca descansar, descansas.
- Toca una tirada menos larga, la haces menos larga.
- Y después de una competición larga, tres o cuatro semanas con el pie muy fuera del acelerador, para poder asimilar el siguiente bloque de carga.
Cuando quieres meter varias ultras en un año, el compromiso ya no es zurrarte cuando toca zurrarte. Es descansar cuando toca descansar.
Y ahí está el problema.
si tu vida no te deja descansar, el calendario grande no se sostiene. Si tienes mucho trabajo, mucha responsabilidad y le quitas horas al sueño para entrenar, vas a llegar estresado a todo. Ahí no caben tantas carreras.
En cambio, alguien que trabaja de ocho a tres, sin personas a su cargo, con la tarde entera para entrenar todos los días, lo tiene mucho mejor montado. Puede cuidarse, descansar y cargar entrenamientos. Y ya está.
Qué perfil de corredor eres: desafío o rutina
Hay otra pieza que casi nunca se mira, y me parece importante.
Cuando metes muchas ultras, dedicas bastante tiempo a periodos de descarga y de afinamiento. Semanas bajando carga, semanas afinando, semanas recuperando. Y resulta que a muchos lo que más nos gusta es justo lo otro: entrenar.
Así que sobrecargar el calendario tiene un precio poco evidente. Pierdes continuidad de entrenamiento.
Por eso conviene saber qué tipo de corredor eres.
Si eres persona de desafío, y te importa poco tener esas bajadas de carga a lo largo de la temporada, adelante. El calendario cargado encaja contigo.
Si eres persona de rutina y de hábito, si lo que te ordena la semana es tu entrenamiento diario y no quieres que te lo toquen mucho, posiblemente te convenga lo contrario: menos carreras y más tiempo entrenando. Si no, muy posiblemente acabes frustrado echando en falta el día a día.
Cada uno es diferente.
Mi opinión: cuantas menos, mejor
Mi opinión personal, personalísima aquí.
Cuantas menos ultras hagas en el año, mejor preparado vas a llegar a cada una. Y posiblemente también disfrutes más del proceso, que es donde está la mayor parte del tiempo.
Es la misma idea de siempre: más no es mejor, mejor es mejor.
Dicho esto, quien compite una ultra al año lo tiene todo bastante bien montado para competir, entrenar y recuperarse. Y quien mete varias, si tiene la vida para ello, también está bien. Las dos opciones son válidas.
Entonces, ¿cuántas ultras al año?
Las que te quepan. Y eso lo sabes tú, no yo.
No hay una respuesta cerrada. Hay gente que compite más y gente que compite menos, y está bien de las dos maneras. Lo que no funciona es elegir primero el calendario y preguntarse después cómo se entrena eso.
Así que dale la vuelta al orden. Mira tus días disponibles, tu tiempo de entrenamiento, tu descanso y tu entorno. Y con eso, decide.
Si en algún momento te pasas de frenada, tampoco es un drama. Se aprende. A veces se gana y a veces se aprende.
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