UTMB-OCC: Estrategia de competición y análisis tramo por tramo
ESCRITO POR:
MANU SANSEGUNDO ROMERO
OCC del UTMB. 55 km, 3500 positivos, de Orsières a Chamonix. Aquí tienes la estrategia completa: cómo detectar tus posibilidades antes de la carrera, análisis tramo por tramo y puntos críticos donde te puedes equivocar.
OCC del UTMB: estrategia de carrera y análisis tramo por tramo (edición 2021)
¿Cuánto vas a tardar en la OCC del UTMB? Antes de empezar a entrenar, esa es la primera pregunta que te toca responder.
En este artículo te explico cómo preparar la estrategia de la OCC, una de las carreras del Ultra-Trail du Mont-Blanc. Y te doy consejos para afrontarla. Te lo cuento con mi experiencia en la edición de 2021, cuando la carrera tenía 55 km y 3.500 m positivos.
Lo tienes también en el vídeo de arriba. Aquí va por escrito y ordenado.
Ojo con el recorrido. Desde 2026 la OCC tiene 60 km y 3.500 m positivos, y a partir de Trient el trazado es otro. Según el recorrido oficial publicado para 2026, sube por el Col de Balme hasta la Tête de Balme (2.321 m) y baja a Vallorcine. Después sube el Col des Posettes y llega a Chamonix por Le Tour. La subida a La Flégère ya no está.
El método de este artículo sirve igual, y los primeros tramos, hasta Trient, posiblemente también. Para la parte final, revisa el recorrido de la edición que vayas a correr.
Paso 1: detecta tus posibilidades
Lo primero de todo es que detectes tus posibilidades de cara a la competición. Te lo cuento con la OCC, pero lo puedes aplicar a cualquier carrera de larga o ultra distancia. Por montaña, por el desierto o, en general, por el medio natural.
¿Por qué hay que hacer esto? Para elevar tu nivel de consciencia. Estas pruebas son muy largas y tienes que saber a lo que te enfrentas.
También tienes que saber de lo que eres capaz. Detectando tus posibilidades vas a saber si vas a estar 7, 8, 10 o 15 horas en carrera. Y eso tienes que tenerlo claro antes de empezar a entrenar.
Este pequeño análisis te ayuda a entrenar mejor y con mayor foco. Y, súper importante, te ayuda a tener unas expectativas realistas y a evitar una frustración posterior.
No pasa absolutamente nada por llegar antes o después, por tardar menos o tardar más. Al final son resultados. Lo que no puedes es pensar que vas a hacer 8 horas y luego hacer 12. Porque vas a sufrir y vas a tener frustración. Y se te puede ir de las manos incluso la estrategia de alimentación o de rendimiento que hayas preparado.
Busca tu índice de rendimiento
Te propongo que busques tu nivel de rendimiento en la web de la ITRA o en la del UTMB. Tendrás tu ficha de corredor activa siempre que hayas participado en pruebas registradas en estas páginas, algo que depende del organizador.
Ahí verás un índice de rendimiento medio y, después, índices de rendimiento para carreras de diferente dureza. Fíjate primero en tu índice medio. Luego, en tu índice en carreras similares a la que vas a hacer.
En aquel momento, mi índice medio era de 717. Y en carreras similares a la OCC, mi mejor puntuación era de 729.
Compara con la clasificación de otros años
El siguiente paso es irte a las clasificaciones de otros años de la prueba. Yo revisé la OCC de 2019, que era la última que se había celebrado, porque en 2020 no hubo carrera.
Con 717 puntos, en 2019 habría hecho la prueba en 6 horas y 42 minutos, en el puesto 75. Con 729 puntos, en 6 horas y 35 minutos, en el puesto 67.
Aquí va un consejo: amplía la horquilla unos 50-70 puntos, un poquito por abajo y un poquito por arriba. Yo elegí una horquilla entre 690 y 760 puntos. Con 690, estaríamos hablando de casi 7 horas y de un puesto cerca del 100. Con 760, de unas 6 horas y 20 minutos y de un puesto cerca del 40.
Tu día esperable, tu día bueno y tu día malo
Con este análisis previo puedes ver cómo sería un día esperable, un día bueno y un día malo. En mi caso:
- Día esperable: cerca de 6 horas y 42 minutos, por el puesto 75.
- Día bueno: unas 6 horas y 20 minutos, por la zona del puesto 40-50.
- Día malo: por encima de las 7 horas y del puesto 100.
El puesto es bastante relativo, porque depende de las personas que vayan a la carrera. De repente te vienen 20 gallos más de la cuenta y, en vez de quedar el 35, quedas el 95. Y no pasa nada.
La referencia más importante es el tiempo, porque depende más de ti. El puesto no depende solo de ti, así que tampoco deberías fijarte mucho en él.
Paso 2: analiza la carrera tramo por tramo
Una vez detectadas tus posibilidades, el siguiente paso es analizar la carrera tramo por tramo. Estas carreras no son llanas, tienen desniveles, y conviene que sepas lo que te vas a encontrar. Así podrás entrenar mejor y el día de la carrera no habrá sorpresas.
Vete a la web del organizador y revisa el perfil, los avituallamientos, los tiempos de paso y los tiempos de corte. Estos últimos, sobre todo si vas a ir un poquito más lento.
La OCC es muy pro, de las más potentes a nivel internacional, y su web da muchísima información. Otras carreras no dan tanta, y ahí te toca buscarte las mañas. Pregunta a otros compañeros, escribe a la organización y pide el track.
Es tu responsabilidad ir a la carrera sabiendo lo que te vas a encontrar. No vale decir «es que el organizador no ha puesto esto en la web». Se le escribe, se le pregunta y se le pide.
Cómo estimar tus tiempos de paso
En carreras llanas es más o menos fácil: tienes un ritmo medio que quieres mantener. En carreras con desnivel no es tan sencillo, y hay que ser un poquito más analítico.
Primero, analiza tus entrenamientos pasados en una plataforma de análisis. Yo utilizo TrainingPeaks y WKO5, pero puedes usar Strava o la plataforma de tu reloj: Garmin, Suunto, Polar… Así serás consciente de lo rápido que avanzas con diferentes desniveles, tanto en subida como en bajada y en llano.
Segundo, analiza tus competiciones pasadas. Si ya has hecho la prueba, maravilloso, porque tienes esa referencia. Si no, mira tu rendimiento en otras competiciones con tramos similares.
Tercero, investiga a otros corredores en la web de la ITRA o del UTMB, como te contaba antes.
Y cuarto, puedes irte a la zona de la carrera en el mapa de Strava. Mira los segmentos, las tablas de clasificación y si conoces a algún corredor que te pueda servir de referencia.
Todo esto es trabajo de toda la preparación. No se hace en el último momento, sino al principio.
La OCC tramo por tramo (recorrido de 2021)
Bromas aparte, la OCC te la analizo yo. Voy a dividir la carrera en tramos para que seas consciente de lo que te vas a encontrar. Recuerda que hablamos del recorrido de 2021.
1. Orsières – Champex-Lac
Unos 10 km, 800 m positivos y 247 m negativos. Aquí está el primer avituallamiento. Yo tardé 1 hora y 3 minutos.
Es un tramo bastante corredor, pero contextualicemos. Corredor para mí, que soy popular pero voy bien. Si vas más en el vagón de cola, no va a ser tan corredor.
Las pendientes del 21 % no son realmente corredoras. Si estás fresco puedes llegar a correrlas, pero si no, no. En cambio, al 11 % se puede correr bastante bien si tienes fuerza, resistencia y experiencia, y si eres un corredor o una corredora rápida. Con menor rendimiento, aquí ya caminarás muchísimo rato.
No es nada técnico. Y como la primera zona se puede correr bastante bien, no hay apelotonamiento. Así que no salgas agobiado.
Con calma, ve a tus ritmos y no te pases de intensidad. Este tramo se puede correr, y si te pasas aquí de ritmo, ya la hemos liado. La cabeza de carrera pasa bastante por delante, pero el grueso del pelotón va bastante más atrás.
No te calientes y tómatelo con calma. Si te equivocas aquí, empiezas a gastar balas, y te queda mucha carrera por delante.
2. Champex-Lac – La Giète
11,2 km, 767 m positivos y 361 m negativos. Primero, una pequeña subida. Luego, una bajada que se puede correr bastante bien. Y después, la subida a La Giète, la primera pared que te vas a encontrar.
Es la primera subida fuerte y todavía vas con bastante energía. Si eres una persona ligerita y rápida, en algunos tramos se puede correr. Pero posiblemente lo más interesante sea hacer toda la subida a La Giète caminando y dándole caña con bastones.
Si vas a subir con bastones, entrena con bastones.
Y si la subida tiene 767 m positivos al 14 %, revisa si tienes alguna subida parecida por tu zona. Si no, tienes la cinta de correr: la pones al 14-15 % y te metes ahí para arriba una hora, hora y media. No es terreno específico, pero te puede valer. El desnivel tienes que entrenarlo.
Esta prueba no es técnica. La complejidad se la dan los desniveles, porque hay bastante subida y bastante bajada: subir, bajar, subir, bajar. Este tramo tampoco es técnico, se puede correr bien o caminar bien sin ningún problema.
3. La Giète – Trient
5 km y 629 m negativos, con alguna rampa casi imperceptible. Ya es todo bajada hasta Trient, y se puede correr bastante bien.
La pendiente media es del 12 %, aunque creo que hay algunos tramos del 18-19 %. Se podría ir más rápido.
Yo no me forcé mucho en ninguna bajada. Me iba reservando un poquito para las subidas, porque si aprieto mucho en las bajadas, luego en las subidas me cuesta demasiado. En esta carrera quería hacerlo bien y tener energía desde el principio hasta el final. Así que intenté no apretar más de la cuenta en ningún sitio, ni en subidas ni en bajadas.
En las subidas fui bastoneando y caminando casi todo el rato. Este tramo no tiene mayor complejidad.
4. Trient – Les Tseppes
La mayor pared de la carrera: 3 km con 626 m positivos y una pendiente media del 22 % hasta arriba del todo. Aquí ya sí, a caminar. Tengas el nivel que tengas, más rápido o más lento, pero caminando.
Esto también conviene que lo entrenes. Encontrar estas pendientes cerca de casa puede ser más complicado, pero se pueden llegar a encontrar. Y si puedes, desplázate de vez en cuando para trabajar pendientes elevadas bastoneando.
Si no lo has trabajado, en carrera te vas a encontrar pendientes muy elevadas. Puedes sufrir bastante, ralentizar mucho el ritmo y que te caigan muchos minutos. Y cuando te pasa eso, también dejas de disfrutar.
5. Les Tseppes – Vallorcine
Unos 7,5 km, 820 m negativos y unos 145 m positivos. El avituallamiento está un poquito más arriba, así que queda una pequeña subida y luego la bajada del tirón, al 15 %. Esa parte pasa bastante rápido.
Se puede correr bastante bien, no hay nada muy técnico. La complejidad se la pueden dar algunos tramos con pendientes del 20 %, y ahí tienes que llegar fuerte. Ir corriendo cuesta abajo al 20 % cuando estás cascado cuesta un montón.
Entre retener y fluir con la bajada hay un paso. Y si llegamos muy cascados, en vez de fluir vamos reteniendo, porque no hay fuerza suficiente para fluir con seguridad. No es una bajada técnica, pero tiene tramos de más pendiente y hay que tenerlo en cuenta.
6. Vallorcine – Argentière
Un tramo un poco complejo. Parece el más fácil: 8 km con poco desnivel positivo, poco desnivel negativo y pendientes poco pronunciadas. Al principio de la carrera lo correrías perfectamente.
Los corredores y corredoras que lleguen más fuertes lo pasarán corriendo, y se les hará rápido. Yo fui a un ritmo medio de 6:05 el kilómetro.
Pero si aquí vas caminando, en vez de ir a 5, 6 o 7 minutos el kilómetro, irás a 10. Y se te puede caer media hora extra si no tienes fuerza para correr.
Cuando llegas aquí ya has metido bastante desnivel: tres subidas pronunciadas y dos bajadas potentes. Las fuerzas van flaqueando, así que cuenta con que posiblemente gran parte la hagas caminando. Yo tardé 48 minutos, pero es posible que a ti se te vaya a una hora y pico.
Aunque parezca sencillo, este tramo va a costar más de lo que parece.
7. Argentière – La Flégère
Vienes de un tramo de subir y bajar, de que si corro, de que si no. Así que hasta se agradece llegar a una pared y poder echarte a caminar tranquilamente.
La primera parte de la subida va al 15 %. A mitad hay una especie de llaneo raro, y luego un tramo más pronunciado, al 18 %. Son 4 km con 661 m positivos y casi nada negativo. Cuando llegas con las fuerzas justas, se hace largo.
A mí aquí se me fue a nivel mental. Tenía fuerza para apretar más, pero se me fue, y eché más tiempo del que tenía previsto. Sabía que no estaba en un puesto muy adelantado, y por arañar unas pocas posiciones tampoco iba a matarme.
Se me fue por esa falta de aprender a sufrir, que está en la mente. Así que decidí subir a una intensidad más disfrutona, dejarme llevar y disfrutar la última parte.
8. La Flégère – Chamonix
7 km, casi todo en bajada, con 900 m negativos. Es una bajada sencilla, al 14 %, y la última parte, ya en Chamonix, es muy llana.
Si no llegas fuerte, se te puede hacer largo, porque no vas a poder correr bien. Si te gusta bajar y lo haces bien, y llegas con fuerza, puedes bajar bastante rápido. Si no, trota tranquilito y, en algún tramo de mayor pendiente, échate a caminar.
Resumen: dónde te puedes equivocar en la OCC
Es una carrera muy corredora en las bajadas, porque se pueden correr perfectamente. Las subidas son bastante pronunciadas y, salvo que tengas mucho rendimiento, casi todas las vas a hacer andando.
Te puedes equivocar al principio. Como deja correr, te puedes fundir en los primeros 20 km muy fácilmente. Y después te queda toda la carrera: la subida de Les Tseppes, el llaneo raro y la subida a La Flégère. Si llegas desfondado a esa parte, se te puede hacer eterno.
Haz este análisis al principio de la preparación
Este análisis habría que hacerlo durante las primeras semanas de la preparación, no a una semana de la carrera. Si se deja para el último momento, el día de la carrera hay sorpresitas.
Además, te ayuda a entrenar mejor. Viendo las pendientes ya sabes si vas a caminar o a correr y si vas a subir con bastones. También sabes si las subidas son de 800 o de 600 metros. Te adelantas a cómo tienes que entrenar y a cómo organizar tus tiradas largas por montaña.
Y aunque no puedas desplazarte a la zona de la carrera, al menos sabrás qué te vas a encontrar.
Entrena la alimentación
Una vez que sabes más o menos lo que vas a tardar y cómo es el perfil, es importantísimo que entrenes la alimentación. Una carrera de 7, 8, 10 o 14 horas, según tu nivel, te obliga a ir comiendo y bebiendo sí o sí.
Para que te hagas una idea:
- Agua o isotónica: entre 500 y 700 ml por hora, aproximadamente.
- Sodio: entre 500 y 700 mg por cada litro de líquido que consumas.
- Hidratos de carbono: entre 60 y 90 g por hora, la horquilla que se propone en muchas recomendaciones para estas distancias.
Y, como digo, tienes que entrenarlo.
Como sé que me lo vas a preguntar, te cuento qué tomé yo. No siempre lo hago así, pero esta vez fueron geles de Maurten y la isotónica Maurten 160, ninguno de los dos con cafeína. Además, unas gominolas de Victory Endurance sabor sandía. Y ya está.
Para mí era una carrera, entre comillas, corta: un poco menos de siete horas. Este tipo de productos los asimilo bien, a nivel mental e intestinal, durante siete, ocho o nueve horas sin cansarme. Más tiempo ya tengo que meter otras cosas.
Esto no tiene por qué funcionarte a ti. Tienes que entrenarlo y encontrar tu propuesta ganadora. Habrá carreras en las que te valga con dos o tres productos y ya está. Y en las más largas tendrás que ir mezclando y buscando alternativas para no agobiarte, no cansarte y no dejar de comer. Es vital ir metiendo gasolina, porque si no, revientas.
Analiza tu resultado
Al final hice 6 horas y 46 minutos, dentro de lo esperable. Quedé en el puesto 92 de 1.359 corredores.
Ese año hubo un poquito más de nivel. Estando en lo esperable, en vez de quedar cerca del 75, quedé más cerca del 100. Sube el nivel, te vas un poquito más para atrás, y no pasa nada.
Puntos de mejora
Después de una carrera nunca sale todo perfecto. A veces salen muchas cosas mal y a veces muchas bien, pero siempre hay cosas que mejorar. Yo detecté dos.
No fallar en el trabajo de fuerza
Para llegar entero a las últimas bajadas, no debería fallar en el trabajo de fuerza. El trabajo de fuerza como tal no me gusta mucho y me lo acabo saltando muchísimas veces.
Mal, Manu, mal. Así se lo pautamos a todos nuestros deportistas, y ellos nos hacen caso. Yo a mí mismo, a veces no tanto.
Desnivel sí meto bastante cada semana, que es básico. Pero cuanto más fuerte estás, mejor llegas a las últimas partes de las carreras.
¿Me compensa? Al cien por cien. Primero por salud y segundo por rendimiento. Si algún día dejo de correr, tendré que hacer trabajo de fuerza sí o sí para tener mejor salud. El trabajo de fuerza bien pautado deberíamos hacerlo todas las personas, corras o no corras, hagas el deporte que hagas.
Aprender a sufrir más
En una carrera de menos de siete horas, aunque sea larga, se puede apretar.
En carrera coincidí con muchas chicas de élite que iban a mi ritmo. En muchas subidas yo iba más a pico cerrado, con más calma. Y ellas iban apretando, tirando un montón, con caras de sufrimiento y aguantando ese tirón. Alucinante.
Para aprender a apretar en carrera, hay que apretar más en los entrenamientos. Y ahí la pregunta es si compensa o no compensa.
Si mejorase la fuerza, puede que ganase cerca de 15-20 minutos solo por bajar mejor y más rápido. Y si aprendiese a sufrir más, otros 15-20 minutos por aguantar el tirón. Eso me habría acercado a las 6 horas, cerca del top 30, con unos 790 puntos de rendimiento.
¿Y qué más dan los puntos? En aquel momento, con ese rendimiento me habría saltado los sorteos de dorsal en siguientes ediciones. Me gusta vivir este tipo de eventos y no depender del azar, así que a mí sí me compensa intentarlo.
No sé si llegaré a acercarme a ese resultado. Pero está en la balanza. Y lo importante es que sigamos entrenando y sigamos disfrutando.
Disfruta la meta, y si no llegas, no se acaba el mundo
La meta no es lo más importante, pero también hay que disfrutarla como colofón a todo el proceso de entrenamiento. Yo la disfruté con María José, mi pareja, y fue una maravilla. Con tus amigos, tus compañeros de entrenamiento, tus hijos… con quien sea, es súper bonito.
¿Y si no llegas a la meta? No pasa nada. Analiza los errores que has cometido y hazte responsable de ellos para no volver a cometerlos. Si no te responsabilizas y tiras balones fuera, los vas a volver a cometer una y otra vez.
Y después, vete a la meta a aplaudir a la gente que está entrando, porque te carga las pilas. En la OCC crucé la meta y después me fui a aplaudir, y estuve horas recibiendo a corredores.
En la carrera anterior, en la CDH del Valle de Arán, me retiré. Eran casi las dos de la madrugada y estaba reventado después de casi 15 horas, así que me fui a descansar. Pero a la mañana siguiente me fui a la meta a seguir aplaudiendo y recibiendo a los corredores que entraban.
Si no llegas a la meta, no se acaba el mundo. Analiza, evita cometer los mismos errores y sigue disfrutando. Y lo más importante, como digo siempre, grabado a fuego: disfruta del camino.
¿Cómo estás tú de entrenamiento?
Si estás preparando la OCC o cualquier otra ultra, aquí debajo tienes el ultra-test. Es un cuestionario de autodiagnóstico gratuito para detectar tus fortalezas y tus puntos de mejora de cara a tu entrenamiento.
Y si vas a por la CCC, te pueden servir cómo preparar la CCC del UTMB y el análisis de la CCC tramo por tramo.
Nos vemos por las cimas.
Manu
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